ARCO IRIS SECUNDARIO
Para que se forme el arco iris principal, o sea el más brillante y fácil de observar,
debe dar la luz del Sol y debe estar lloviendo. Desde nuestro punto de vista,
tendremos el Sol a la espalda y veremos el arco iris sobre una cortina de agua de
lluvia frente a nosotros. Es el trabajo de millones de gotitas diminutas el que nos
ofrece tan maravilloso espectáculo.
Si la luz que incide sobre la gota de agua realiza dos refracciones y tres
reflexiones internas, el resultado es la formación de un arco iris secundario de
colores invertidos, más débil y que queda por encima del primario. Su
debilitamiento se debe a la luz que se refracta y sale al exterior en cada reflexión
interna. El orden de los colores en el arco secundario está invertido debido a la
doble reflexión interna. Teóricamente puede haber más de tres reflexiones
internas, cuatro, cinco, que darían lugar a cuatro y cinco arco iris. El tercero y
cuarto estarían entre el observador y el sol y quizás nunca se puedan ver. El
quinto se produce en la misma zona del primero y el segundo no se ve porque es muy tenue.
Un arco iris es ciencia, no es un experimento, pero es un fenómeno que ocurre en la naturaleza y que gracias a diferentes estudios se ha podido saber cómo se producen.
Gloria Román, María Rivas y Laura Morales
No hay comentarios:
Publicar un comentario